Sábado, 20 Octubre 2018
Iniciar sesión

Identificate

Usuario
Password *

Un incansable buscador de la espiritualidad y sus nutrientes mágicos...

Miércoles, 05 Abril 2017 21:00 Publicado por en Cinematografía

Hitler y sus gustos pulcosos, Pulquebereitung in México

¡Ah que carajos! Ese Führer era un obsesionado, obseso del poder, obseso racial, obseso por la divinidad y obseso por lo esotérico. Hace pocos años, surgió una noticia que muy pocos divulgaron, la aparición de un pequeño documental, filmado en Apán, Hidalgo, por supuestas manos alemanas.

 

Lo extraordinario y especial de este filme es que fue realizado en el año de 1938, en pleno auge del nazismo, faltaba poco para esa demostración de musculo y poder del Tercer Reich. Este supuesto trabajo de investigación fue, en apariencia, un encargo personal del mismísimo Adolf Hitler. Los motivos son simples y más para esos momentos de cambio, como mucha gente sabe, el jefe máximo de Alemania, buscaba todos los artefactos mágicos posibles, hasta llego a crear un Departamento de Brujería y Esoterismo; éste se encontraba plagado de SS y Gestapo.

 

 

El pulque era un elemento que le causo curiosidad al enterarse de sus propiedades nutritivas, y más al saber de qué estaba (y lo sigue estando) intrínsecamente ligado a los dioses, por lo que se le han atribuido características rejuvenecedoras. Con esa información, se presupone, encomienda a uno de sus directores iconos, Hubert Schonger, viaje a estas latitudes y grabe material referente al pulque y su ritual.

 

Así nace Pulquebereitung in México, que se traduce como La producción del pulque en México; en la cinta aparece el proceso de extracción del aguamiel, trabajo realizado por tlachiqueros de la época. En este montaje, que tiene una duración aproximada de 12 minutos y en su edición, aparte de la consecución del elixir agavero, se llega a una toma final de personas, se cree que los mismos tlachiqueros, ingiriendo el blanco líquido.

 

Esta rara pieza, digna de un museo, afortunadamente se encuentra en manos de un connacional llamado Javier Gómez Marín y el conseguirla solo le costó 70 dólares, en una subasta organizada por el centro cultural que lo poseía y se hizo mediante vía internet.

 

Esperemos que Gómez Marín la distribuya a más fanáticos del cine y como no, del pulque, para que veamos los eternos quehaceres del campo mexicano y a la vez, tengamos oportunidad de una obra que, si se comprueba ese origen, nos comprueba, una vez más, de las ideas extremas de un hombre incomprendido…

Visto 997 veces

¿Te gusto? ¡Compartelo!

Autor

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza. 

Síguenos en Facebook

Síguenos en Twitter