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Caminos que tienen esplendor que parece imperecedero...

Martes, 27 Marzo 2018 22:35 Publicado por en Opiniones

Los caminos de México: Tula...

Los viajes ilustran, de eso no cabe duda, pero es uno quien debe ilustrarse y tratar de aprovechar cada kilómetro que se pueda recorrer, escudriñar todos los suelos que se pisan, revisar los recónditos lugares que parecen simples y comunes, saltar por los aires e inhalar los trazos culturales que ahí se encuentran.

Es así como los pasos me han llevado por el centro del país, por ese eje que controla la energía de nuestro territorio y aunque se mantenga en silencio, sigue latiendo con fuerza y contiene su enojo por lo que nos convertimos. La humillación autoinfligida ofende los viejos edificios que he visitado; cada piedra me exige explicación y contrario a lo que creemos, no se notan cansadas.

Ellas continúan intactas, mostrando parte de la grandeza, a pesar de que mucha de su infraestructura se halla escondida. No es difícil conectarse con las voces que ahí habitan, las emociones primigenias expresan conocimientos que no acabamos de entender y más porque la indiferencia ahoga y hace sucumbir el orgullo de los Atlantes que me miran desde su privilegiada altura y con arrogancia en la mirada, me pide que sólo lo admire, más no trate de replicar sus motivos y no por falta de ganas, sino porque la sangre está contaminada y no es bien recibida por los dioses que ahí se refugiaron.

El embate fue bien repartido, Tula estuvo perdida por siglos, ya que el miedo del levantamiento estaba palpable. No entraba en los planes de los usurpadores y en esa ceguera, desecharon sabiduría milenaria y enterraron vestigios que luego fueron a parar a bonitas vitrinas y en otros casos, fueron encerrados en hermosos e ilustrados códices, donde algunos mantienen cierta fidelidad y en otros se transgiversan las tradiciones y costumbres de pueblos que ya están extinguidos.

Como haya sido, ahí estaba parado, contemplando, sintiéndome real y en otras ocasiones no me encontraba, pensaba que no era digno de esa majestuosidad, del esfuerzo de lágrimas y sangre que ahí forjo una de las urbes más significativas para los otros pueblos que adquirieron fuerza y en estas huellas se pararon para reclamar la herencia no otorgada, no ganada.

Camine acompañado con estos pensamientos y llenaba el ojo con la firmeza, con los trazos horizontales y verticales, con la mágica argamasa que ha sostenido con más fuerza las paredes de antaño que las farsas que ahora tenemos como pilares de papel.

El tiempo de mi estancia fue corto para entender las formas y su posición con las estrellas, el significado que de ello deriva y pudiera darnos algún tipo de solución. Pero es ahí donde radica el saber, la ilustración de la que hablamos al principio y no vale decir que la edad es un obstáculo, sea cual sea la que tengas, el cerebro siempre tiene un espacio para maravillarse y alojar ese recuerdo que no sea un mero entretenimiento turístico.

Porque es descubrir las raíces y sin ser experto arqueológico, tenemos la capacidad para sorprendernos y aprender, exacto, aprender de esos sitios que siguen oculto para la inerte mayoría.

Para mostrar la belleza, lo imponente de esta urbe chequen las imágenes que se hallan en la respectiva pestaña.

Carta enviada desde Tula, Hidalgo.

Fotos e inspiración para esta carta de Ricardo "El Pilón" Martínez.

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Autor

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza.