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Con el famoso Pensador de guardián...

Sábado, 24 Marzo 2018 23:07 Publicado por en Escultura

La Puerta del Infierno de Rodin...

Una de las esculturas más místicas y descriptivas del ingenio humano. Piedra que conjuga letras, literatura que se filtra entre las grietas de la, aparente, inexpresiva roca. El talante de las neuronas de los genios fue tomando forma en las manos de un hombre que antes de ser artista era artesano, y no, no es pleonasmo, es describir el sentir de este francés.

Auguste Rodin leía mucho, se impresionaba por la facilidad del fluir de las palabras de aquellos que tenían una vara mágica en sus plumas. Buscaba elaborar la forma física de las ideas escritas, trabajo harto difícil, y no por falta de creatividad, sino más bien por perfección. El ser tan descriptivo no es suficiente, debe de haber ese halo de vida que Miguel Ángel exigía; y como todo admirador, Rodin tenía que superar al maestro.

Las obras son las que determinaran si hubo superioridad, pero lo que si nos dejan en claro, es la perseverancia, exigencia y lo meticuloso de las mismas; de la gran pasión que ellos imprimieron a todas esas piedras y como de éstas, salieron obras maestras.

Pero como en este momento no es nuestra intención ahondar en el trabajo de cada uno, de compararlos y crear una inútil competencia donde no la hay; son dos épocas distintas, dos perspectivas que enriquecieron al género humano y lo dotaron de más luz.

Hoy queremos platicar de una de esas puertas que están diseminadas por varias partes del planeta, en lugares considerados sacrosantos, pero que se instalan para aquellos que quieran subir su nivel intelectual o de mínimo conocer la grandeza de los espíritus libres y con grados mentales de dañadez.

La Puerta del Infierno, trabajo que Rodin no pudo ver en vida, ya que falleció antes de su fundición y montura y en un intento de homenaje se realizaron ocho replicas idénticas a partir del modelo de yeso que habían hecho él y la escultora Camille Claudel. Estas se distribuyeron por distintos países como Francia, Estados Unidos, Suiza, Japón, Corea del Sur y en México.

Se dice que para la construcción de ella, el escultor tomo de inspiración varias lecturas como el Infierno de Dante, Las Flores de Mal de Baudelaire y Las Metamorfosis de Ovidio. De estos libros le atraía la oscuridad que de ellas emanaba y creía en un justo castigo para esos que rompían las leyes de los dioses.

De Dante tomó al propio vate, en pose de Pensador en estado desnudo y ensimismado en sus enculubraciones bíblicas. También hay dos referencias más de La Divina Comedia: el hambriento Ugolino y sus desgraciados hijos, carne para saciar al desquiciado padre. Paolo y Francesca, amantes pecadores que se pierden en un torbellino mientras se besan.

Charles y las narcóticas flores son representados por seductoras mujeres en poses que transmiten desesperación y angustia, pidiendo clemencia, la que pagaran con falsos paraísos. Todas las figuras parten de los bosquejos originales, pero que no vieron la luz hasta la muerte del artista. Mostro su obra en diferentes momentos, pero nunca de forma completa, sólo referencias y algunas muestras, nunca se supieron los motivos para no montar en definitiva todos los personajes y temas.

Todas las puertas son parecidas, con el célebre Pensador en todo su esplendor, invitando a pasar por ese glorioso portal, seduciendo nuestros sueños guajiros, colocándonos en nuestra justa realidad. Ya que el sólo admirar monumental arte es contemplar la más bella de las luces de la oscuridad.

Esa es la Puerta del Infierno, una obra que pudiera creerse que estaría llena de alegorismos satánicos y criaturas que desbordaran terror de manera literal. No, es mejor lo que está ensamblado, figuras que nos recuerdan que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones.

Figuras que enseñan la sensibilidad de aquellos que la inspiraron y le dieron forma a ese material primigenio y que se fueron amoldando para mostrar el sufrimiento, desdén y reto para con esos demonios y dioses severos. Bien y mal llevados por conductas cien por ciento humanas, adaptando el imaginario de eras oscuras y que por el momento son omnipresentes, omniscientes en casi todas las civilizaciones.

Visiten el Museo Soumaya, sede de la segunda colección más grande Rodin fuera de Francia y saben que ocios@s, la entrada es gratuita. Sólo se requiere que vayan con la mente abierta, sin tapujos y con una mira perspicaz y si se puede, con enfoque libre de creencias, nada más con la mirada de aquél que quiere sentir el arte por todos los poros…

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Autor

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza. 

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