Jueves, 21 Septiembre 2017
Iniciar sesión

Identificate

Usuario
Password *

Los pueblos de Puebla siempre tienen un motivo para festejar, para sentir la vida y continuar con la buena costumbre de la gastronomía ancestral...

Miércoles, 06 Septiembre 2017 09:29 Publicado por en Gastronomía

Ocioltura y su pata de perro: XXVI Feria del Chile en Nogada de San Martín Texmelucan.

 Desde que tengo memoria, el viajar es una parte importante de vida, esos primeros traslados a otras latitudes fuera de mi lugar natal fueron más por obligación que por una mera cuestión de placer. Con el paso de los años he ido cambiando ese aspecto, mis vagabundeos son una autentica relajación. Siempre busco un destino que este cerca y me pueda nutrir las pocas neuronas que tengo en funcionamiento, porque tengo entendido que no solo es distraerse de la rutina, también es, como bien dice ese dicho, ilustrarse.

Así que seguí una intuición y me dirigí a una zona que muy poco he visitado, más bien he pasado cuando regreso de la engullante y sádica CDMX; San Martín está ahí, a un lado de la autopista, llena de sutiles y mediáticas atrocidades, como esa de la violación de una mujer, su hija y rematando con la muerte de un infante. Tampoco olvidemos la explosión de hace algunos años, cuando alguien quiso abrir una puerta al infierno y lo logró.

Si sigi enlistando, no iría al punto medular de este artículo, el descubrimiento, al menos para mi, de una hermosa Ex Hacienda, San Cristobal Poloxtla. Hermoso recinto que no le pide nada a la de Chiautla, al menos eso creo, porque cada piedra montada tiene su pedazo de historia (aunque eso signifique que parte de esa historia sean acontecimientos de explotaciones humanas y enriquecimiento de unos pocos humanos sobre unos muchos). La mencionada Ex hacienda, tiene muchas habitaciones llenas de melancolía, tiene en sus barandales y fuentes, una fuerte inspiración femenina, pero con cierta aura de misterio.

Aún así, sus instalaciones dieron albergue a una edición más de la Feria de los Chiles en Nogada, esa casualidad permitio que me distrajera de mis terrores personales y pudiera gozar como pinche chamaco con toda la comida que ahí hubo. De verdad que no había necesidad de sentarse y pagar por un platillo bastante masticado, literal en todos los sentidos (al final si lo hice, porque me puse esa camiseta tan de moda que dice que hay que apoyar y consumir lo local).

Había un buen de puestos ofreciendo su chile, tal cual, y para atraerte con esa malévola intención, te regalaban una pequeña muestra de alguno de sus ingredientes, ya fue queso, relleno, el mismo chile o la exquista nogada. Pueden imaginar que empezaba a inflarme como buena botarga del Dr. Simi, pero eso no me detuvo, al contrario, a lo lejos observe que había un área especial para productores regionales, y ahí estaba algo que siempre busco en esos lugares pocos citadinos: un buen trago para bajar tanta gula. 

El mezcal poblano ya no puede faltar en ninguna de estas ferias locales, se ha metido hasta la cocina y mas cos su cacareada Denominación de Origen; gracias a ello, podemos saber de que van las fábricas camoteras. La pura sabrosura, me instale en el stand de una guapa mujer, que resultó ser la esposa de uno de los dueños de la marca "El Gallo de Oro" y ella, como buena anfitriona, empezó a servir cada una de sus delicias agaveras. No ma...nches, que exquisitos estilos, todos están para ponerse una buena jarra, el espadín, tóbala, arroqueño y el que no tuvo madre, el cuishe. Que chingón mezcal, fresco, con notas afrutadas y un aroma que atrae a los propios murciélagos; tan bueno está que termine convenciendo a mi media naranja que nos lleváramos una botella de recuerdo (en pocas palabras pedí permiso y de recuerdo de la botella sólo queda eso, un bello recuerdo de briago).

Hay muchas cosas que contar, pero por el momento estoy probando este editor, para ver si todavía lo sé manejar y mejor aún, ver si se sube esta especie de pato aventura...

Saludos macabros...

Invidente Zurdo

Visto 15 veces

¿Te gusto? ¡Compartelo!

Autor

el invidente zurdo

No confianza, no placer, dudas, melancolía y nostalgia, lo que la mayoría de los humano es, yo soy. El que cree en todo y en nada, la aburrición del alma, de la mente y la vida. Nací en medio de unos que son masa, yo he crecido así, fusionando mis mentiras con la verdad que desnuda, pero pendejo no soy, ya que uso la máscara, la que cargan toda las mujeres, todos los hombres: los depredadores natos de la naturaleza. 

Síguenos en Facebook

Síguenos en Twitter