Sí, un sueco que cayó de rebote con su selección panbolera a estas tierras del Quetzácoatl, se ha hecho con el prestigioso premio del Bartender Award 2026, en su bloque de Norteamérica, en la gala de los 50 Best Bars. Chido – lido…
Freddy Andreasson es su nombre y es el fundador de El Gallo Altanero, donde le da chingón a los destilados independientes, los que son artesanales; y con ellos, ha creado alquimia de bar, digna de los antiguos dioses.Su nombre resonó cabrón cuando lo anunciaron como el ganador de el Altos Bartender´Bartender Award 2026. Un premio que no es dado por cualquier jurado, éste es envestido por sus pares, es decir, otros pros de las barras.
Este jijo de Odín tiene 10 añejos en nuestro país, investigando, así como probando y experimentando, las savias que tiran los nobles agaves. En ese andar, también se tuvo que probar que le aprendía a todo, incluyendo la lengua deformada de Cervantes, ya que, como saben, le sabe a los albures y mentadas, dadas y recibidas.
Sus bebidas predilectas, son hechas de manera independiente, por manos de productores pequeños, locales, que han resistido al embate de las grandes marcas que dominan las ventas comerciales. Aunque el lado de los dineros es importante para sobrevivir como marca, estos destiladores conservan la magua ancestral que elevo al tequila como una bebida internacional. Y el pinche Freddy lo comprendió y ahora es un aliado estrátegico de estos productores.

Felicitamos al sueco – mexa por su consagración, por entender y apoyar a las minorías del tequila, y al tremendo esfuerzo por darles visibilidad en este caótico plano comercial que está inundado por nombres rimbombantes nulos de almas y de sabores reales… Ancestrales…
Con info de agencias nacionales.