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Bestiario III… Tortuga, paciencia mancillada

Nos pintan como animales sabios, de mentalidad serena, relajada y pacífica. Lo eramos, lo fuimos, ya no lo seremos. El ultraje ya es insoportable, hemos visto, con miedo, espanto, horror y furia, como siguen desmadrando nuestros nidos. Excarvan y socavan el fruto de nuestra concepción, destruyendo herencia y linaje que ya no va a ayudar en el mantenimiento de este frágil ambiente marítimo. No más. Por la ausencia forzada. No más. Por voluntad quebrada, violada.

Nuestros rostros ya no serán de lástima, ya no queremos que nos manipulen esos horribles homínidos, que de sapiens no tienen ni puta idea. Involucionaron. Devastaron la formación planetaria en unos cuantos miles de años, cuando a nosotros, los dioses hecho carne, nos llevo millones. No se sorprendan lo de dioses, porque lo somos, aunque el colectivo de esos primates ya no lo recuerden. Yo lo sigo siendo, hay pruedas que lo constatan sin mentiras.

Yo soy Ao, me llaman Kurma. Sostengo los pilares de la tierra seca, pero que sigue mojada de tanta lágrima que ha caído. Son los llantos de mis crías, de TODAS ellas, acuáticas, aéreas o terrestres. Somos las bacabes, humildad y sabiduría ancestral.

Pero ahora, el terremoto humano ha dictado mis nuevas y placenteras emociones, las que me han asignado una sagrada misión, volverme ¡¡PAKUL!!

Es por eso que he encendido la hoguera con el gran pedernal y que resurja Witchi-Manitou, el creador de monstruos. El es legión. Es retribución. Es el equilibrio para purificar con el arrebato que tanto esperan los fanáticos de la piedra del tropiezo. No más paz. Nunca más calma. No humildad. No más vida al sapiens. Sólo Ohronte

1000 años después

Hemos llegado al nuevo orden natural, donde los verdaderos teteos restablecieron la balanza, los nidos están protegidos de los seres de dos pies, que ahora son balbuceantes entes, esclavos de los poderosos cuerpos que no son mujeres ni hombres. La cadena evolutiva y alimenticia volvió a la normalidad, armopnía dorada que hemos de cuidar y no cometer el mismo error: ser piadoso con los crueles K’asa’an.

Hoy nado en el verdadero mar de la tranquilidad, descendiendo con trabajo a las profundidades de la mente, la devastación fue dura, extenuante, millones perecieron, luces ahora son, unas rojas, otras azules, ambos grupos son la base del antiguo entramado que pronto parirá la nueva civilización humana. Una más. Con destino ya escrito en las estrellas.

Renacimiento teñido de púrpura.

  • Moribundo Feliz
  • Abril, 12, 2024… Domingo
  • 19:08 Horas.

Creado por Invidente Zurdo