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Festival Bahidorá, una reinvención obligada que cumplió

Y mucho más que eso…

¡Ui! Teníamos siglos de estar o de saber de ese centro vacacional o balneario que se le conoce como “Las Estacas”, está cabrón perderse en el limbo y no acercarse ni por un pinche error a ese lugar que no ha cambiado mucho, sigue manteniendo ese aire ochentero y que chido, nos agarra sin miedo asistir a festivales como el de Bahidorá, que, irónicamente se ha sabido adaptar mejor que nuncaa a las nobles y majestuosas instalaciones de este sitio enclavado en el agitado estado de Morelos, ese que está gobernado por un ansioso jorobado que quiere seguir seduciendo por esmeraldas.

En ese punto de adaptación, los escenarios fueron puestos un poco alejados de las albercas, lo que significó más espacio entre las diferentes propuestas, cosa que se agradece para todos los asistentes, ya que no se vio amontonado de ninguna forma. Esos metros de más garantizaron mejor libertad de movimiento y baile, sin haber malos rollos para nadie.

Tres días de chupar, tres tardes de succionar juventud y tres noches para intentar – falsa y pendejamente – recuperar años perdidos. Al menos para la minoría, para la mayoría, un buen contingente de chavales que hicieron del Bahidorá un éxito rotundo, con esa mencionada reinvención que los mismos organizadores clamaron y armaron para el disfrute de sus fieles feligreses, quienes hacen que este festival esté más que consolidado.

Hubo de todo un poco pero cada uno de los fanáticos llevaba un buen karma, y es que dentro de Las Estacas hubo buen feeling, una selección de tragos medio cariñosos, pero dentro de los rangos de cualquier festival, lo que es entendible.

Bahidorá cumplió con creces y el elenco de artistas lo constato de cabrona manera llevando – llevándonos – a todos los asistentes a un más que merecido clímax espiritual y corporal con todos los beats y cantos dados a través de las bocinas. La neta, estuvo de poca madre.

Los variados ritmos fueron espectaculares, con madre pa’ darnos cientos de pretextos para ritualizar la energía de los asistentes con la música; y hay que resaltar que los escenarios estuvieron a toda versh, un uto cabrón juego de luces que lucieron muy fantástico, haciendo ensamble con todo el talento melódico que se presentó durante estos tres días.

Ron Trent, Velentina Luz, Perfect Lovers, Baba Sissoko, Damon Albarn, Instituto Mexicano del Sonido, la Bruja de Texcoco, Danny Daze, Paula Tape, Rosa Pistola, Dj Gigola, Ferrazz y demás comitiva se la rifaron cojunodamente – si nos permiten esta palabrita – y sacaron todo la genialidad que cargan. Eso sí, honestamente como ya lo habíamos mencionado, al ser varios los escenarios donde se desarrolló toda la fiesta y ya con tragos encima, pies descoordinados por la huaracha, no nos dio tiempo de visualizar a tod@s.

Hay que felicitar a cada uno de los integrantes de la comitiva que ideó y llevo a cabo esta lujosa – lujuriosa edición y que les salió todo bien, y sí, sabemos que hay detalles como en todo festival masivo, cosas que a veces no están en manos de los organizadores, pero son cuestiones menores, que tuvieron arreglos inmediatos, y agregando, hay que tener paciencia para con las filas, pero después de ello todo valió la pena.

Ya estamos como el mencionado gober, ansiosos por lo que nos va a traer el siguiente año con estos chingones cuates emprendedores psicodélicos de la buena vibra bailable…

Reporte del Depredador Reportero, con afinación de Michel “Pingu” Espinosa y edición del Invidente Zurdo…

Imágenes del Depredador y compañía, a quienes les agradecemos un madral su colaboración…

Creado por Invidente Zurdo