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Recomendación cinéfila: Border

John Ajvide Lindqvist, coguionista de Border, vive en un mundo muy particular, donde el morbo, la sexualidad y lo grotesco tienen una contraparte conmovedora, rodeada de amores tiernos y vulnerabilidad. Lindqvist, uno de los escritores suecos más exitosos de hoy, es conocido principalmente por escribir la novela de horror Let the Right One In, así como el guión de su exitosa adaptación al cine. Para Border, el autor regresó a una obra anterior y transformó su cuento corto en un guión de larga duración, mismo que fue revisado por Isabella Eklöf y Ali Abbasi, este último también director de la cinta.

Border, ganadora del premio Un Certain Regard en la edición de 2018 del Festival de Cannes, cuenta la historia de Tina, una solitaria mujer con deformidades visibles en el rostro y una habilidad que bien podría ser un superpoder: es capaz de oler la culpa y la vergüenza en otras personas. Esta capacidad resulta ideal para su trabajo en la aduana fronteriza, donde es ella quien decide quiénes serán sometidos a inspección en busca de drogas o algún otro objeto ilegal. Su vida fluye con normalidad hasta que aparece Vore, un hombre con las mismas deformidades físicas que ella, llevándola a cuestionar su pasado y su identidad. 

Border se acerca a temas como el romance y la necesidad de calor humano a través de la repulsión, de la abierta aceptación de la fantasía y de lo inverosímil, a pesar de estar ambientada en un mundo muy parecido al contemporáneo. Es una película sin sangre ni horror, donde se acentúan en cambio la delicadeza y el análisis de las relaciones humanas, las diferencias y la otredad. Border, es en esencia una película sobre ser diferente. Es una experiencia única que se ve, se siente y si fuera el caso, hasta olería de una forma singular.

Abbasi, un director cuyo origen iraní lo distinguió de los demás en Dinamarca, país donde estudió y se formó como cineasta, comprende la experiencia de ser una persona que no se ve ni se comporta como el resto, y Border recupera esa vivencia con un ánimo universal. La película no habla tanto de la experiencia migrante, transexual o racial (a pesar de que apela a esos temas de alguna forma), sino de formar parte de una minoría, a la cuál el espectador puede dirigir sus propias proyecciones. De esta forma, Border es una efectiva y poderosa mezcla entre película socio-realista y fantástica.

Aunque usualmente es fácil generar alegorías y metáforas alrededor de la narrativa fantástica, Border se resiste a ser encasillada: sus temas son complejos y densamente explorados. Nada ese explica de manera gratuita, sino a través de las experiencias y encuentros de Tina. En ese sentido, la película es también la historia de una mujer que hace una serie de descubrimientos clave, que la llevan a dejar de ser una persona tímida y pasiva, a tener una concepción radicalmente opuesta de sí misma. 

Abbasi pasó alrededor de año y medio buscando a los actores adecuados, hasta quedar convencido con sus dos protagonistas, que fueron Eva Melander como Tina y Eero Milonoff como Vore, ambos nombres reconocidos del cine nórdico. Los elegidos alteraron sus formas de vida y subieron alrededor de 20 kg cada uno para poder interpretar estos papeles, además del maquillaje y los prostéticos que debieron usar y que tomaba alrededor de cuatro horas diarias colocar. Este proceso también le valió a la cinta una nominación a los premios Oscar en 2018, en la categoría mejor maquillaje. 

 Además de su compleja historia, su retrato de lo grotesco, logrado a través de un perfecto diseño de producción, hacen de Border es una excelente combinación entre crueldad, cinismo y romance, donde lo desesperadamente triste se torna esperanzador en un abrir y cerrar de ojos.

Por Ricardo Marin para https://gatopardo.com/


Creado por Invidente Zurdo