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La navidad como rito romano, su inicio

A lo mejor ya han leído o escuchado esta historia, el nacimiento, o mejor dicho el establecimiento e imposición de esta fiesta religiosa; aunque hay que decir que el sentido religioso ya no es el común denominador que las familias mexicanas le dan, ahora, gracias al señor oscuro, es peda, desmadre y pelea por los terrenos de la agüe. Como sea, fue en la época del decadente imperio romano, sobre todo del lado oriental, que se les ocurrió tan maravillosa idea sometedora.

Fue en el siglo IV, de la mal llamada «de nuestra era» cristiana, cuando la ya poderosa iglesia católica apostólica romana decide inventarse una party que celebre el supuesto nacimiento de su principal mesias, o sea, el yisus. Pero como toda idea revolucionaria – por que lo fue, nos guste o no – tiene que asentarse sobre las bases de una idea ya preestablecida y que esté arraigada como una costumbre entre la sociedad que busca someterse a plena conciencia, y así facilitar la transición sin que las personas sientan de chingadazo el cambio y / o transformación.

Los inches romanos, ya atolizados por obispos y papas, establecen la fecha como oficial en el año 354 de ese mal mencionado después de Cristo; para eso, tuvieron que utilizar y publicar en el Cronógrafo romano, y así sobreponer esta liturgia encima de las famosas fiestas paganas del solsticio de invierno en referencia al Sol Invictus. Pero pa´rematar y hacerlo más cabrón y obligatorio, el emperador Justiniano lo declaró festividad imperial, es decir, a la de a huevo, allá por el año 529.

Apenas van para 1500 años de duración, contra más siglos que duraron las saturnales, donde se incluyen ceremonias que se han detectado en la prehistoria y otras como la del Yule. Sea como sea, esta occidentalización ha invadido, practicamente todo el mundo. Porque, pueden decir que ciertas regiones como Medio Oriente o África se resisten, así como Asia, pero, con tal de encajar en el sistema dominante, económico, político, militar y cultural de los blancos, adaptan estas «costumbres» a su normalidad anual.

Esta fiesta no se ve para cuando acabar, ya que, comercialmente hablando, deja muchos beneficios para las empresas transnacionales, en practicamente todos los rubros. Así que, festeje, si le gusta, de manera moderada. El lado espiritual / religioso es de cada quien, la creencia es respetable, sólo sugerimos que investiguen bien, sientan bases para cuestionar, eso no quita tu misticismo, al contrario, quizás, pueda reforzar ese credo…

Creado por Invidente Zurdo