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Cuarto rojo, un cuento sobre ansiedad verdadera

Les dejamos esta historia corta e intensa de nuestro buen amigo Michel Espinosa. Gocen con ella y dense unos cuadros rojos para ver el otro lado…

Es chistoso como empieza esta narración, ya que estoy escribiendo desde mi jaula de color rojo donde de día suele parecer un lugar acogedor y hogareño, pero por las noches, se vuelve la jaula donde todo deja de ser estrellas. De esas que brillan en la obscuridad.

Mi cráneo vacío…

Los stickers de perrito que no he quitado desde que hice mía esta jaula, que sería aproximadamente a los 8 años, y se convierte en  las paredes manchadas por los wafles  después de un bazuco bien atascado de perico y un par de tragos de licor barato, pero es donde les gusta estar a las ladys, ¿por qué ? No lo sé. Maybe es cuando creen ver el cielo mientras meto mi cabeza entre sus piernas y ellas al mirar hacia arriba ven las estrellas brillar y sus piernas abrirse.

La medicina para escapar de la jaula…

Entre el faje y lo escurrida que están “Alexa”, la asistente personal virtual, activa la rutina que había programado para esa hora en la que ya no hay luz, y es cuando se dan cuenta que entraron a mi jaula, la cual, sólo hay forma de salir mojada, sudada o con mirada en blanco.

Cuando el cielo cambia de color blanco destellante a rojo infernal y sienten el calor y las ganas de querer tener una verga dentro lo que las hace caer en mi seducción y experimentar el placer más puro de éste, el segundo infierno.

Michel Espinosa, mejor conocido como el Pingu, es un amante y defensor del uso lúdico de la adrenalina…

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Invidente Zurdo

Escrito por Invidente Zurdo

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