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El primer beso… andrógino

Hay aventuras y anécdotas que todavía pueblan mi cansada mente.

Divergente soy, divago también.

La memoria es un extraño ingrediente que excita y traiciona,

que envuelve y desnuda…

Caminaba en una solitaria calle del centro de mi ciudad, tenía poco de haber llovido, por eso la soledad de personas en ese momento. Eso es atractivo para mí, rehúyo de mis congéneres, me distancio porque siento que hieden, aunque eso tiene un real 50 por ciento de probabilidades. Mis atractivos súcubos químicos se han adherido a mis humores y me están transformando en un rabioso misántropo, al menos es lo que dice el psicólogo que aparece en mi habitación a eso de las 4 de la mañana. ¿o lo imagino? Nah, al final de cuentas vale madres dar una explicación de esas visitas, porque son varios personajes que se aparecen en mi reducida cueva. Pero regreso a la remembranza. Deambulaba por las humedades de esas calles, se hacía de noche; a pesar de mi abrigo largo, temblaba. Supongo que mi sistema nervioso simpático me urgía a conseguir mis boticas y así apoyarlo en la secreción de adrenalina. ¡Súper! Para calmar un poco su hambre y no pasarme de simpático, busque un Oxxo o 7 Eleven, para hacerme de una bebida que pudiera calmarme y que mejor que esa marca que te garantiza embriagarte dulcemente y en su apelativo lleva la emoción: Four Loko. De repente, recuerdo que iba muy limitado en el dinero, sólo alcanzaba para las suculentas limaduras de uñas de nuestro buen pastor Satanás. Entonces, las neuronas reaccionaron susurrándome la solución para calmar la sed: pedir el chupe prestado a la tienda, obviamente, sin que los empleados se den cuenta. Hacer la misión no lleva una gran dificultad, pero tampoco está servido en bandeja de plata. Lo bueno es que ya había parado de llover y no era el único que andaba buscando fandango, lo que facilito, en cierta medida, la sustracción de mi agua de fuego. Sólo hay que ser rápido, ágil y sutil, eso conlleva a desviar la atención de la cajera y del chico que anda surtiendo los refrigeradores, bueno, eso es lo que quiere hacernos creer, es más como el vigilante de la torre. Je. No pasa nada, manos ágiles con actitud curiosa, dirigiendo la atención hacia otra chuchería, la cual tomo con la mano derecha, mientras la izquierda desliza suavemente dos latas a la bolsa secreta de la chamarra. ¡Uf! ¡Qué maravilloso es el cerebro! Cómo la memoria innata guarda esos movimientos que tanto se han practicado debido a la escasez de plata. La salida requiere de cierta actuación, no tan melodramática, pero sin con sus pequeños toques de dramaturgia: supuestamente suena el móvil. Contesto. “¿Qué paso mamá? No mames, ¿cómo así? ¿A qué hospital lo van a llevar? ¡No chingues! Voy para allá. Cortas la “llamada”, tiras la bolsa de cacahuates que habías agarrado y sales de prisa, actuando, como sí buscarás un taxi. Si puedes, agrega un poco más de nerviosismo, que ese es gratis, no hay que esforzarse mucho, la acción de robo te da esa figura de manera natural. Incluso, si le metes sudor o lágrimas ¡que mejor! Insisto, la desesperación se da de inmediato, tu organismo coopera sin dificultades. Listo, estás afuera, dos cuadras lejos de la tienda. Aplausos por favor. Y si se puede un Oscar, chingón. Mínimo un premio TV y Novelas. Alegremente retomo el rumbo de la senda de mi otro dulce, el más ansiado, ya la nariz moquea por si sola, para dejar limpio el conducto por donde entrara la proteína de mis alucinaciones. Voy tan ensimismado en mis fantasías químicas que no me percato que un auto viene detrás de mío. En esas estoy, empinando el codo para darle un buen trago al agua embrutecedora, que me vale madres lo que está pasando alrededor. Mala jugada. El pinche coche se vuelve legible a mis dilatadas pupilas. Es de color azul marino, con iconografía en letras blancas y para colmo de las maldiciones, tiene una torreta multicolor. De esas que no te dan gusto, al menos que te este llevando la chingada por empacho de caramelos y venga acompañada por tipos en bata o camisa blanca. No, ese no era un vehículo de salvamento. ¡Holy shit!

  • Joven de chamarra café, deténgase por favor
  • Joven, le repito, párese
  • Porque no hace caso, ni se le ocurra correr, le va a ir peor

Yo todo mosqueado, volteaba para todos lados, buscaba gente que pudiera tener de testigos, pero la cagué, me fui por la avenida incorrecta, cero coches, cero personas caminando. Maldita sea mi misantropía y paranoia, aparte de mear a cada rato, escogí la peor de las calles. Trataba de apurar el paso y en una de mis estúpidas ocurrencias, que tiro la lata de alcohol. Los llamados agentes del orden ya se estaban bajando de su unidad.

  • ¿Para que haces eso? Traemos cámara en la patrulla, así que ya valiste madres. Eso me dice uno de los puercos. Y tiene razón. Bienvenido a los videos de personas más pendejas de la delincuencia.
  • Eso chavo, detente. Alza las manos, voltéate, y pégate a la pared. Abre tus piernas.

Mierda. Ni para donde correr, estamos a la mitad de la calle, enfrente de un parque medio pinche, donde hay arbustos que puede cubrir una mamada, si es que se les ocurre hacer la famosa ley fuga. Ni pedo, tengo que hacer caso. Ahí me ven, levantando los brazos, abriendo las patas. Siento como se hace llegar el marrano. Pum. Que buen putazo contra la pared.

  • ¡Ora jijo de la chingada, muy astuto, imbécil! A ver, abra bien las patas que lo voy a revisar. Checa bien pareja, que no intenta una pendejada. Y de paso, ve lo que hace el otro “cliente” que viene atrás del coche.

No mames, no soy el único idiota que se acaban de chingar. Ya valió verga esto.

  • Mira nomas compa. Otra latita escondida, y ¿qué es esto? Sacatito pa’l conejo. Jajajajaja, ya nos rayamos mi parejota

¡¿Cómo chingados se me fue a olvidar el porro de mota de mi pantalón?

  • Puta, te vas a entambar unos meses mi estimado, como mínimo un añejo, por posesión y empedarte en la vía pública. Aparte que voy a agregar al informe que te vimos meando. Ya valiste la puritita punta de la reata.

Le apesta la boca a alcantarilla, parece que trago puros tacos de caca. Lo bueno es mis 200 varos los traigo en el calcetín izquierdo, en la planta del pie. Ya veré como me safo, si tengo que ocuparlos ni pex, adiós party.

  • Órale cabrón, te vas a subir a la patrulla.

Abre la puerta trasera, me empuja mientras se carcajea.

  • Ya salió pa’ la cena mi estimado parejota.

Su compañero que no ha dicho ni pío, sólo sonríe. Eso no me da buena espina.

  • Ya te conseguimos compañía pendejete.

Eso va dirigido al chavo que viene en short y playera y al parecer lo levantaron por las mismas causas que a mí.

  • Saluda a tu amiguito, no seas maleducado. Jajajaja

Culero, apretó bien las esposas.

  • A ver par de maricas, ¿de cuánto va a ser el cover de salida? No salgan con alguna mamada de cien varos.

Veo que mi acompañante no habla, se ve tembloroso. Los síntomas no me pasan desapercibidos. Está crudísimo.

  • Mire poli… ¡Paaaf!

Carajos, que buen cachetadón me acaba de acomodar.

  • Poli tú puta madre, dígame oficial, vaya entendiendo su rol pedazo de escoria…

Cierto, sé que la frase anterior sonó a película de los ochentas, pero juro por mi madre que así la dijo esta cagada. Ni pedo, me toco limpiarme la sangre del rostro y juntar fuerzas para tratar de hacer una oferta.

  • Disculpe oficial, sólo quiero ver si podemos llegar a algún arreglo. Usted entiende, ¿verdad?
  • A ver chamaco, suelte el verbo y en una de esos conjugamos al mismo tiempo.
  • Gracias oficial, mire, tengo como cien varos en mi papo izquierdo, se lo puedo aflojar si me baja.
  • ¡No mames! Un ciego no levanta ni un puto muerto. Saque más para que se vaya a su casa sin pedos.
  • Que más quisiera, pero ya me gasté una lana con las latas de four loko.
  • Hágase pendejo, si bien que se los chingo del Oxxo.
  • ¡¿Cómo cree mi comandante?! Si tenía otro cien para eso, soy alcohólico, pero no rata, no me confunda, por fa, dicho con todo respeto.
  • ¿cómo ves pareja?
  • Se está mamando, debe de tener más billete, que se haga pendejo es otra cosa, bien sabemos que la calle donde lo pescamos es la de la felicidad, si no, ¿por qué iba tan tranquilo? Porque pedo no va, apenas se va entonando…
  • Cierto mi capi, cierto, ya oíste animal.
  • ¿Cómo cree mi capi? Sí sólo estaba curando la cruz…
  • La verga del gorila
  • Neta mi oficial, es para curarla
  • Mis huevos son tus ojos

De repente, veo que cuchichean entre los dos, no alcanzo a entender lo que se dicen. Me empieza a dar cruda otra vez, los nervios se disparan y los ojos se ponen como huevos duros,

  • Miren chavos, esto va pa’ los dos, se tienen que mochar con algo más que unos mierdosos cien pesos. ¿Los tienen o no? Ya dejen la cagada para otro rato…

De repente, por primera vez, después de andar varios minutos dando vueltas por los barrios tétricos del centro, habla el pendejete que está sentado a mi lado.

  • Mire jefe, yo no siquiera tengo lana, pero si ustedes gustan, denme chance de irme y mañana les consigo una lana o de mínimo un cel chingón, de marca, para que se alivianen
  • ¿Ya escucho mi capi? Dejamos libre a la rata y mañana viene con regalos. Jajajajaja, no mames culero, ¿crees que nacimos ayer? Vete a dedear a la más vieja de tu casa…
  • Mire compañero no se enoje, como que algo estoy pensando, en compensación, además que ya me aburrió verlos con su jeta de mendigos. Se me está ocurriendo algo…
  • A ver, dígame que se piensa…
  • Jejejejeje, creo que primero el chavo de las latas va a aflojar la lana que dice tener, eso saca los chescos por un rato y el otro, ¿qué te digo? Ni sus pinches tenis valen algo, pero si su cara de puto nos va a hacer pasar un buen ratito, jejejeje
  • ¡A chingaos! Explíquese…
  • Para que nos hacemos pendejos, gastamos gas a lo wey y para que los llevemos a la celda y que los otros saquen más que nosotros, como que no va. Mejor que nos den un buen chou.
  • ¿A ver? Suelte la sopa bien.
  • ¿Qué te parece que nos den un buen espectáculo lesby?
  • Jajajaja como que ya voy entendiendo.
  • Mira pinche chamaco

Se dirige a mi

  • Quiero que empiece a fajarse al putito de su lado
  • ¿Cómo cree mi jefe? No soy gay
  • Ni que me importe una madre, sólo quiero que le de un buen agasajo a esa niñita, no te has dado cuenta que no deja de verte desde que te subiste.
  • ¡No mames ñero! En serio te gusta el arroz con popote…
  • No chingues, simplemente pensé que te conocía de algún lado, peroooo…
  • ¡Pero que pendejo!
  • Pero si eso nos suelta, a la verga, un pinche beso no es nada
  • Vete a la verga, ¿cómo crees?
  • Sólo es un piquito, no te voy a meter la lengua ni otra mamada
  • Jajajaa eso crees pedazo de joto. Te lo vas a manosear bien, aparte, el beso va a ser de lengua y todo lo demás.
  • ¡Chinga tú madre!
  • Jajajajaja, ¿sabes? Ya no me interesa llevarte al MP, ahora vas a darnos ese besito putañero que tanto anhelas pendejo, o en una de esas, te violamos entre los tres mamador.
  • Ya escuchaste wey, sólo es cosa de unos minutos.

Mierda, mierda, ¿Qué chingados hago? Mi necesidad de cocaína no aguantará un día sin ella. ¿qué putas madres hago?

  • Ya señorita, no lo piense tanto, sólo es un buen faje.

Ni pedo, ahí voy, adoro mi libertad y un beso no es nada…

¿O sí?

Fin

Cuento dedicado a cierto amigo que está iniciando el viaje de manera limpia, luchando por hacer oídos sordos a los integrantes de Legión…

MENPAL

Julio 13, 2022

16:50 horas.

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Creado por Invidente Zurdo