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Moonspell y su orquestal noche

Viernes 13 de marzo, Pepsi Center como el teatro de brujas y lobos mexas, para un perfecto aquelarre oscuro… mágico. Y vaya que lo fue, Moonspell es una de las bandas que se entregan noche a noche en cada una de sus demostraciones. ¡¿Y qué decir de la potente y muy chingona voz de Fernando Ribeiro?! Sumen el cabrón carisma, la hechicera mano que nos guío por esos encantados pasajes, para, terminar saliendo a la luz del umami sónico. Sí, ya sabemos que ese adjetivo es culinario y mamoncillo, pero aquí pega bien; ya que el banquete que nos dieron fue glotón y saciado con altas satisfacciones.

Moonspell trajo a nuestra tierra su espectacular Opus Diabolicum, una actuación que incluye orquesta sinfónica de altísimo nivel. Este acto recorre los principales sencillos que tanto nos gustan, un listado corto, para nuestro gusto, ya que hay un buen número de rolas que están muy verchísimas, pero que no fueron lanzados como sencillos. «Haiga sido como haiga sido», el recital con toda la sinfónica estuvo poca madre, ensamble que nos dejó con ganas de más y más, ya que la orquestación fue maravillosamente dirigida por el maestro Vasco Pearce de Acevedo, paisano que gustoso, al menos eso notamos, en acompañarlos a esta fregona aventura.

Tungstennio, Em Nome do Medo, 1755, In Tremor Dei, Desastre, Ruinas, Breathe (Until We Are No More), Extinct, y otras más, pero las más esperadas fueron Vampiria y Alma Mater; enchinado el cuero, con el espíritu tembloroso cerramos esa parte del chou. Porque la noche no quedó allí, al despedir a los músicos sinfónicos, Moonspell retomo fuerzas y ánimos para echarse otras canciones, con Opium como la más esperada y coreada por los asistentes. Una noche de locura, con mucha entrega por los lusitanos, amantes de nuestras tierras y la euforia de nosotros, sus acólitos.

El único pero que tuvimos, fue que el recinto, muy padre por cierto, no registro un lleno total, quizás porque había más conciertos masivos en la city, y, posiblemente, eso afecto la taquilla de cabroncísimo espectáculo. Lástima por la banda, y los promotores – Dilemma Conciertos / Producciones – ya que el tener la locación llena, la pasión se enerva más. Sólo como sugerencia, ya que no se veía más gente llegando, bien pudieron dejar que los de la zona General B, pasarán a las sillas que estaban vacías, eso hubiera hecho que luciera más para esa velada. Sólo es una opinión, sabemos que se va por el varo, pero si ya no hay demanda el mero día, abre las puertas y haz que el concierto se viera con más «punch».

Gracias a los rukazos de Sound Check By Gus Bus por llevarnos – pagado, porque esos chavos no disparan ni en defesa propia, jajajaja, bromilla aparte – y regresar completos a la recatada Puebla…

Nota aclaratoria. Las imágenes son de un compa que viajo con el grupo del Gus Bus, Darkness, él fue quién realizo las fotos, con la obviedad que es dueño de tales tomas. Nosotros sólo las usamos con fines informativos e ilustrativos. No más…

Creado por Invidente Zurdo