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The Depressick, post black metal marginado

Lo de marginado no lo decimos en plan ojete, al contrario, esta es una banda que transmite sus vivencias y orígenes del municipio más densamente poblado de México. En unos cuantos kilómetros cuadrados hay un chingo de gente. Lo que nos lleva a que se tejan miles de historias de insatisfacción. Y no, no somos gente negativa, pero, al menos quien escribe esto, vivió unos años por esa demarcación, para mejor referencia, por la avenida Tepozanes, en frente del mercado.

Por eso puedo decir que Nezahualcóyotl es un sitio donde se vive de prisa, donde se camina sobre el arroyo vehicular y no sobre la acera. Cierto, no todo es malo, ni todas las personas que allí viven, son culeros. No, Neza es especial, que, con toda esa maraña, hacen que surjan voceros que cuenten como es crecer y vivir ahí. The Depresick es uno de ellos. Uno que ha sabido entender la complejidad de ese orden – por no decir caos – social.

La banda, foto de Mónica Almereyda…

Debo confesar que no conocía a estos chavales, pero ahora que ya los he escuchado, puedo recomendar su música sin cortapisas. Y no es una lisonja barata, no, su calidad interpretativa es especial y significativa. Hay espiritualidad y filosofía de The Depresick (sí, los mexicanos también se deprimen y se inspiran en esas reacciones mentales). Todo envuelto en una atmosfera que nos remite a muchas sintonías, incluyendo el Doom.

Todo eso sirve de contexto para confesar dolores o inquietudes de quienes integran esta banda, principalmente su fundador, quien desentraña sus patologías personales, lo que aviva heridas, pero a la vez se vuelve una catarsis necesaria, en todos los sentidos, ya que eso nutre su inspiración musical, la cual es de una veta brillante.

Split…

The Depresick lo ha sabido plasmar en sus discos y ep’s. Cada uno de ellos representan una confesión y vivencias de esa Neza, que es una ciudad aparte, pero que ha sido absorbida por el hambriento monstruo que es la CDMX. Cada uno es un tumor para otro. Una neoplasia que no puede desprenderse sin lastimar al otro. Es por eso que The Depresick es necesario. Ser parte del conflicto.

Con largas travesías hechas canciones, los sonidos, las notas y los desgarradores gritos te incitan a encerrarte en ti mismo, para después salir con toda la rabia, sin contención alguna. No, no hay puntos intermedios en sus rolas, a pesar de que hay momentos de lucidez, la mayor parte se vuelve una avasalladora metralla. Eso lo hemos constatado con su último EP, ese que le da nombre a su actual gira: Error 404 Not Found. Tal cual, siempre hay un disturbio en la matrix de la costumbre y de repente, tal como nos muestran sus melodías, nos hallamos parados en algún sitio sin saber cómo llegamos. Somos un error sin encontrarnos.

Transiciones y mares de calma son un sello que los distingue, ya que es el preludio de una tormenta sonora, que no aminora, a pesar de que digan que hay resquicios de sobriedad. La similitud con la vida misma es apabullante. Mayormente somos sonatas de calma y costumbre, pero siempre hay, o puede haber, un evento que rompa con esa monotonía. Así es como entiendo a The Depressick, así es como la pobreza de mi intelecto lo asimila y lo engulle para sí.

En el estudio de grabación… Foto de su fan page de Facebook…

Dejando un poco el choro metafísico, estos chavos han conformado una chingona agrupación, el cual podrás ver en Puebla el 5 de marzo, en el Rebels, un chido lugar para sudar la camiseta. Y para que no haya dudas de asistir, les dejamos las redes y discos que han editado para que se den una vuelta por el mundo virtual y conecten con ellos:

  • 1962, (2016) EP, lanzado por Inductive Oppression Records / Self Mutilation Services
  • Carcinoma (2017), Pest Productions China
  • Falskur Fugl / The Depressick Split (2019)
  • Disposable 1.10 EP, (2020) Independiente
  • Isolation Among Urban Misery Split (2021)
  • Error Not Found EP (2021)

Busquen, escuchen analicen, si les gusta: apoyen, y si no, pos no…

Creado por Invidente Zurdo