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Las apuestas como quebranto de salud y económico

La industria mundial del juego, casinos físicos y en línea, están en su máximo apogeo, sin que se vea un «tope» que frene su crecimiento. Y eso no es nada bueno, ya que se estima que las pérdidas netas de los consumidores alcanzarán casi los 700,000 millones de dólares en 2028. Una cifra que puede sacar a varios países de sus problemas, pero como pinta la cosa, será peor por los servicios que el sistema de salud de cada nación con este problema se acrecenterá.

Es por eso que la organización The Lancet, en un reciente estudio, advierte que la industria global de los juegos de azar siguen creciendo, más cuando se cuenta con el apoyo de la digitalización, esa accesibilidad a través de dispositivos móviles y la expansión del juego en línea, están al alcance de todos, incluyendo a los menores de edad. Todo esto trae graves riesgos para la salud pública, afectando no solo a los jugadores sino también a sus familias y comunidades.

Por eso, la Comisión de Salud Pública de The Lancet pide endurecer las regulaciones para evitar daños sociales y económicos significativos. Y eso debe de ser urgente. Para que nos crean, ahí les van unos números para que vean la escalada:

  • Aproximadamente ¡2.3 mil millones de adultos jugaron! en el último año, con una participación mayor en los hombres que en las mujeres.
  • Aproximadamente 159.6 millones de adolescentes jugaron en 2023. Algunos estudios mostraron que la prevalencia era sustancialmente menor entre las niñas que entre los niños.
  • Para ambos grupos, las loterías y los productos de lotería de premio instantáneo fueron las actividades más prevalentes, y se estima que casi la mitad de todos los adultos a nivel mundial compraron billetes de lotería al menos una vez en el último año.
  • Entre los adultos, el uso de máquinas tragamonedas y las apuestas en carreras o deportes fueron las siguientes actividades más populares. 

Es crucial reorientar las regulaciones hacia un enfoque de salud pública», menciona la Comisión. La investigación resalta la necesidad de abordar los daños relacionados con el juego mediante campañas de sensibilización, prohibición de publicidad y límites estrictos al acceso y promoción de los juegos.

Entre las recomendaciones clave se destaca la creación de reguladores independientes en cada país, que se centren en la protección de la salud pública, además de establecer controles efectivos sobre los productos más dañinos, como las apuestas en línea y los casinos virtuales. «Las medidas regulatorias deben incluir sistemas universales de autoexclusión y límites obligatorios para depósitos y apuestas», apunta el informe.

El estudio resalta que los juegos de azar pueden tener repercusiones devastadoras, como la pérdida de empleo, rupturas familiares, violencia doméstica e incluso suicidio. Además, su impacto no se limita a los jugadores habituales: «Un 46,2% de los adultos han participado en alguna forma de juego el último año, y el 10,3% de los adolescentes ha jugado en línea, lo cual es preocupante», señala el informe.

A nivel internacional, la comisión de The Lancet insta a organismos como Naciones Unidas a incluir la regulación del juego en sus estrategias globales de salud. También sugiere que se forme una alianza internacional de la sociedad civil, investigadores y organizaciones con experiencia en el sector, con el fin de liderar los esfuerzos para frenar los daños derivados de esta industria.

Creado por Invidente Zurdo