El velo de sus ojos ha caído en definitiva ida, nos ha dejado una musa terrenal, una humana que supo transformas su interior para trastocar violentamente su exterior… Se ha ido Pat Steir…
Fueron sus «Cascadas» y la abstracción la que la encumbraron en el plano del arte, de la plástica, volviéndola una referencia para cualquier artista que quisiera encontrar su propio sino, Pat nos enseño el como, más nunca el por qué, ese es desfogue de cada quien. Ella lo comprendió bien desde la mirada maternal y paterna, ambos, a pesar de las turbulencias financieras y sueños de artistas incomprendidos, fueron sus pilares y alas para su formación.

Decir que fue formadora sólo desde de su arte es olvidar que también fue docente, batallando desde las aulas para la identidad feminista que ya venía creciendo en los yunaites, país que ahora debería llorarla, homenajearla, no andar siguiendo los desvaríos de un Sátiro sediento de sangre. Ahora más que nunca, se necesitan, en todo el mundo, esas rosas tachadas, desafío para las rancias imposiciones machistas.
PAT STEIR, reinterpretó y refundo la mirada del arte occidental, con suaves matices orientales, sabedora de que el planeta es más de un sólo bloque intelectual. Y no lo hizo de una forma que pareciera rebuscada, no, simplemente se zambullo en lo vasto de la cultura humana. Tan sabrosa, tan tentadora y disruptiva como lo ha sido el crisol de emociones de la humanidad. Tan propositiva, tan rebelde y libre… Como lo fue Pat, aunque sea por unos breves instantes de ese dominate eón que es el sistema imperante…

Se ha ido la maestra, la balanza y el mazo de una era que parece ya no importar, pero quienes siguen luchando, desde su anarquía interna, saben que la pintura no se deja caer… SE VIERTE O SE ARROJA…
DESCANSE EN PAZ PAT STEIR…