in

Lo nuevo en construcción, «Material fotosintético vivo»

Pos no sabemos si esta new es buena o mala, más para los mairos albañiles, y en segundo plano, a las compañías de materiales de construcción, que a decir verdad, las jijas empresas se adaptan y acaparan las nuevas tendencias para seguir siendo ese desgraciado monstruo capitalista que esclaviza a la clase obrera y los martiriza y… perdón por el lapsus brutus, es que nos posesiona el Marx chacarrero y pos nos sale el soviet que llevamos dentro. Decíamos, unos curiosos, y con mucho tiempo encima, científicos desarrollaron un nuevo material que puede revolucionar el mundo de la edificación.

Es en la Escuela Plitécnica Federal de Zúrich, donde unos investigadores crearon el «Material Fotosintético Vivo«, un compuesto que combina lo artificial con lo natural. Estos nerds, introdujeron cianobacterias a un hidrogel especial. Pero ¿qué chingada mauser son lo primero, las cianobacterias? Pos nada más son organismos capaces de realizar fotosíntesis. Teniendo en cuenta esto, este gel contiene polímeros reticulados que transportan agua, nutrientes y CO2, esa combinación hace que las bacterias vivan y trabajen dentro de estructuras impresas en 3D.

El elemento clave es la autosuficiencia, ya que este compuesto sólo necesita de luz solar, agua con nutrientes y dióxido de carbono para mantenerse activo. El resultado es la producción de biomasa y absorbe el ya mencionado CO2 del ambiente. Lo último le da en la madre a los materiales convencionales, ya que no contamina como éstos durante su producción.

Esta chingonería está hecho por diseño digital e impresión 3D, lo que permite controlar el flujo de luz y el acceso a nutrientes dentro del material, garantizando que las bacterias puedan sobrevivir por más de un año. Y por si tienen dudas, esta ingienería ya ha sido probada con gran éxito; se han hecho estructuras parecidas a troncos de árboles, los cuales están expuestos en el Pabellón Canadá de la Bienal de Venecia. Son varias piezas, y una de ellas alcanza los 3 metros de altura y éste absorbe una media de 18 kg de CO2 al año, cifra que dicen, los que saben, parecida a la de un pino maduro natural.

Una verdadera revolución arquitectónica y en el fondo, social – medio ambiental, si es que los poderes que mueven los hilos – y las carteras – se animan a enfocarse a estos nuevos materiales…

Con info de agencias… Por cierto, ya vimos que no es tan mala la noticia, al menos por ahora, ya que el material, en los próximos años, el compuesto pueda crecer por si mismo; o al menos es lo que se espera…

Creado por Invidente Zurdo