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Descripción de la videoinstalación Mayenberg en el Museo Amparo

El Museo Amparo está lleno de magia cultural, donde las aspiraciones e inspiraciones de personas sobredotadas montan variadas estructuradas para desfogar sus apremiantes y artísticas ideas en pos de mostrar lo multicolor que puede ser la mente humana y los demás podremos disfrutar de esas interpretaciones. Prueba de ello es la videoinstalación de Erik Mayenberg, la cual se describe con las propias palabras del mencionado instituto, un verdadero nido creativo…

TODA LA NOCHE SE OYERON PASAR PÁJAROS.

Esta videoinstalación de dos canales es el resultado de una residencia realizada por el artista en Casa Wabi (Puerto Escondido, Oaxaca), donde la arquitectura de concreto de Tadao Ando dialoga con la exuberancia natural de la región.

Meyenberg colabora con un grupo de jardineros de la residencia, quienes también son músicos de la Costa Chica. Juntos emprenden una procesión fúnebre doble: una caminata por la estructura arquitectónica y una travesía en lancha por la Laguna de Manialtepec, zona afectada por la desecación y el desarrollo turístico.

La pieza explora los dejos de VIOLENCIA COLONIAL Y LA EXPLOTACIÓN ECOLÓGICA. Los músicos interpretan una pieza de origen europeo intervenida, que se funde con la imitación de graznidos de aves —tanto de las presentes como de aquellas que han dejado de migrar—. Las barras de colores que portan funcionan como una codificación visual de estas especies desaparecidas.

El título de la obra proviene del Diario de a bordo de Cristóbal Colón. La frase, pronunciada horas antes de avistar América, alude a un canto que, para los marineros significaba esperanza, pero que históricamente marca el inicio de un brutal proceso de colonización.

Después de esta breve y puntual descripción, sólo resta añadir que esta magnífica pieza de ingenio ya está presente desde el 4 de febrero y durará hasta el 30 de marzo de este año.

NO FALLEN OCIOS@S…

Creado por Invidente Zurdo