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Desreseña películera añeja: El complot mongol

Pocos años nació esta peli, de la parturienta mente del señor Sebastián del Amo. En 2018 se atrevieron a tanto, en plena despedida del despeñadero de ese sexenio. ¿Valía la pena realizar esta obra? La neta yes, todo ejercico artístico merece tener exposición, aunque en esta, en esas contradicciones burocráticas, haya sido filmada y exhibida en pleno cierro sexenal de la última aberración priista.

Ahora bien, para bien o mal, en estos momentos de teclear la nota, se me viene a la mente la lectura de la novela gráfica de la misma obra, ni que decir del libro; pero enfocado en lo visual, si hay tremenda diferencia en el abordaje de tan insigne libro. No sé si a Rafa Bernal le caen bien, o como pozole mal hervido, las adaptaciones que han hecho estos atrevidos lisonjeros rebeldes… Dicho con todo respeto.

Adentrarse a un clásico, más cuando a esta novela se le considera como la PRIMER NOVELA NOIR de la literatura mexicana moderna, está cabrón…

Basta de sandeces y hablemos, en pocas palabras, de la peli…

Es difícil tomar en serio una cinta que abre sus interacciones multiactorales en una escena, con Chabelo y Derbez en una misma toma. Digo, quien abre el opus es Damián Alcázar, y lo hace tal cual manda la historia, con un monologue – puta madre, una disculpa, me gano la mierdosa parte de mi cerebro – que el buen maestro Rafa impuso en su dicotomía inicial. Tener a dos actores que mucho tiempo han estado en el rubro de la comedia involuntaria, te da mucho con lo cual trabajar… Y sacar a flote la historia. No se ofendan fans del ido y del que queda intentándolo en jolybud…

La película corre como el libro manda, con sus consabidas reducciones literarias, teniendo a Damián como el soporte, eje y base principal de este filme. Sin su actuación todo se va a la mierda. Y no porque el director sea malo, pero todo cineasta sabe que montar un libro no es fácil, y si no se cuidan las formas, se termina haciendo una versión muy resumida, pero visual. Sebastián hace mucho con lo que los productores le dan, y que, sorpresivamente, es el mismo Alcázar, junto con la guapetona Bárbara Mori, entre otros, quienes fungen como esos administradores. ¿Qué los llevo a pensar que Chabelo y Derbez eran las mejores opciones para tan importantes papeles secundarios? No sé, y no me atrevo a pensar mal… Más mal dirían mis cuadernos de callejón de la muerte…

En resumidas cuentas, Sebastián maneja expertamente las mejores partes del libro, los otros actores, no tan conocidos, tienen mejor presencia actoral, apoyando a Damián a sacar un trabajo decente, sin que participen – ni falta hace – otros rimbombantes nombres de la industria local. Y he ahí la sorna y reclamo ¿por qué no jugársela con histriones no tan conocidos? Casi amateurs, eso hubiera pintado mejor… Pero sí, no somos taaaaan pendejos, todo sea por la taquilla…

Como sea, la cinta es cómoda de ver, con la duración justa para palomear y pasar un buen rato, pero que no te va a durar más de unos pocos días en tu memoria…

Mejor compren el libro, si no lo han hecho, o adquieran la novela gráfica, el puto arte hace valer cada peso que pagues… Aprovechando, en una cercana nota reseñaremos el libro gráfico…

Creado por Invidente Zurdo